<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	>

<channel>
	<title>LUIS SOTO</title>
	<atom:link href="http://www.luissoto.com.ar/?feed=rss2" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.luissoto.com.ar</link>
	<description>Sitio oficial de MENSAJE EN LA PIEDRA</description>
	<pubDate>Wed, 30 Jun 2010 02:14:43 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.7.1</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>Stephen, como siempre Stephen</title>
		<link>http://www.luissoto.com.ar/?p=95</link>
		<comments>http://www.luissoto.com.ar/?p=95#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 30 Jun 2010 02:10:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[General]]></category>

		<category><![CDATA[Otros Autores]]></category>

		<category><![CDATA[textos]]></category>

		<category><![CDATA[stephen king]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.luissoto.com.ar/?p=95</guid>
		<description><![CDATA[
Quiero dedicar este espacio a algunas frases de Stephen&#8230; King por supuesto.
La ficción es la verdad dentro de la mentira.
Sólo los enemigos dicen la verdad. Los amigos y los amantes siempre mienten en algún punto. 
La única razón por la que una persona escribe una historia, es porque a través de ella puede entender el [...]


No hay Posts relacionados.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><img src="http://www.luissoto.com.ar/wp-content/uploads/2010/06/stephen-king.jpg" alt="Stephen King" title="Stephen King" width="180" height="229" class="aligncenter size-full wp-image-97" /></center><br />
Quiero dedicar este espacio a algunas frases de <strong>Stephen&#8230; King</strong> por supuesto.</p>
<p><strong>La ficción es la verdad dentro de la mentira.</p>
<p>Sólo los enemigos dicen la verdad. Los amigos y los amantes siempre mienten en algún punto. </p>
<p>La única razón por la que una persona escribe una historia, es porque a través de ella puede entender el pasado y prepararse para su muerte&#8230;</p>
<p>Más allá del alcance de la humana experiencia una gota de infierno, un toque de demencia&#8230;</p>
<p>La gente cree que soy una persona bastante extraña. Eso es incorrecto. Tengo el corazón de un niño pequeño. Está en un frasco de vidrio sobre mi escritorio.</strong></p>


<p>No hay Posts relacionados.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.luissoto.com.ar/?feed=rss2&amp;p=95</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Prosa salvaje</title>
		<link>http://www.luissoto.com.ar/?p=88</link>
		<comments>http://www.luissoto.com.ar/?p=88#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 30 Jun 2010 01:43:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Comentarios]]></category>

		<category><![CDATA[General]]></category>

		<category><![CDATA[textos]]></category>

		<category><![CDATA[autor]]></category>

		<category><![CDATA[Luis Soto]]></category>

		<category><![CDATA[mensaje en la piedra]]></category>

		<category><![CDATA[relatos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.luissoto.com.ar/?p=88</guid>
		<description><![CDATA[No hago tratos con el diablo,
no hago tratos con la muerte.
Rodeado de semblantes con sonrisas idiotas,
vagas sombras de envejecidos espejos,
me ufano de no ser lo que esperaban.
Simulo al otro,
encerrado dentro de mí mismo,
que tiene las llaves del río de la vida,
que escupe fuego en su aliento,
cuya lengua es una espada,
soy el apocalipsis del prójimo,
no doy [...]


No hay Posts relacionados.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>No hago tratos con el diablo,<br />
no hago tratos con la muerte.<br />
Rodeado de semblantes con sonrisas idiotas,<br />
vagas sombras de envejecidos espejos,<br />
me ufano de no ser lo que esperaban.<br />
Simulo al otro,<br />
encerrado dentro de mí mismo,<br />
que tiene las llaves del río de la vida,<br />
que escupe fuego en su aliento,<br />
cuya lengua es una espada,<br />
soy el apocalipsis del prójimo,<br />
no doy respiro.<br />
La vida no da tiempo<br />
para tantas explicaciones,<br />
es una mancha púrpura en el pecho.<br />
Lo entenderás cuando te salten los ojos.</p>


<p>No hay Posts relacionados.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.luissoto.com.ar/?feed=rss2&amp;p=88</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Al otro lado de la calle - Cuento</title>
		<link>http://www.luissoto.com.ar/?p=78</link>
		<comments>http://www.luissoto.com.ar/?p=78#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 31 Oct 2009 23:27:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[General]]></category>

		<category><![CDATA[descarga de cuentos]]></category>

		<category><![CDATA[Al otro lado de la calle]]></category>

		<category><![CDATA[autor]]></category>

		<category><![CDATA[cuentos de terror]]></category>

		<category><![CDATA[Luis Soto]]></category>

		<category><![CDATA[relatos]]></category>

		<category><![CDATA[suspenso]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.luissoto.com.ar/?p=78</guid>
		<description><![CDATA[
De a ratos, la realidad sólo se deja percibir confusamente, adornada con incontables máscaras y disfraces, con su falso brillo repetido.
Más tarde o más temprano, una pregunta surge siempre en la vida de un hombre: ¿Hasta qué punto puede una persona soportar ?
Según las teorías, hay diferentes respuestas, pero, básicamente, la contestación esencial es otra [...]


No hay Posts relacionados.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.luissoto.com.ar/wp-content/uploads/2009/10/lluvia.jpg" alt="Cuento de Luis Soto" title="Cuento de Luis Soto" width="400" height="300" class="aligncenter size-full wp-image-82" /><br />
De a ratos, la realidad sólo se deja percibir confusamente, adornada con incontables máscaras y disfraces, con su falso brillo repetido.<br />
Más tarde o más temprano, una pregunta surge siempre en la vida de un hombre: ¿Hasta qué punto puede una persona soportar ?<br />
Según las teorías, hay diferentes respuestas, pero, básicamente, la contestación esencial es otra pregunta:<br />
¿Hasta qué punto uno es capaz de sobrevivir?<br />
Buenos Aires -para decirlo de una manera elegante-, es una ciudad confusa, caótica y habitada por locos. Al menos hasta hoy es la única explicación que he encontrado a este problema que aturde mis sentidos.</p>
<p><span id="more-78"></span></p>
<p>Que yo sepa nadie ha explicado esto convenientemente, de modo que lo mejor sea ponerse a explicarlo, despacio y para siempre. Explicar es algo que hacemos todas las veces que nos ocurre algo impensado, como cuando encontramos los zapatos debajo de la mesa del comedor, sin recordar en qué momento los habremos dejado, porque suponemos que ni soñando los hubiésemos puesto allí. O cuando se nos escapa alguna palabra de la boca, eso que llamamos un lapsus, y que nos deja mal parados frente a los que nos están escuchando.<br />
Y pienso, me devano ejercitando una ficción que reconozco como propia desde mi más temprana infancia. Sí lo admito. Me entretengo armando toda clase de collages con retazos de realidad propia y ajena. Nada me divierte tanto como esos juegos secretos que deben originarse al otro lado de la calle. Sí. Allí. De donde necesariamente se deduce su lado complementario: el lado de acá. Más íntimo y real. El cual pisamos todos los días.<br />
Y con esto ingresamos al vasto territorio de las explicaciones racionales muy al estilo de monsieur Descartes, el francesito que se pasó la vida pensando, para resumir todo en esa famosa frase: “pienso luego existo”. Qué vida tan desperdiciada… Yo soy más concreto.<br />
Una blonda joven pasa por la vereda de enfrente, la veo… luego existo. La miro a través de mi ventana del lado de acá, y ella, de manera automática ha pasado a formar parte de un inquietante universo: el otro lado de la calle.<br />
Una muchacha rubia de mediana estatura y redondos senos, de delicadas nalgas dibujadas con firmeza; tal vez veinte o veinticinco años, despreocupada y feliz, deja escapar un suspiro silencioso que yo percibo desde aquí. Su ademán es sereno y sin artificios, su mirada fina y dulce; su cuerpo, una piedra esculpida, tangible y espléndida, con toda la calle, mi mirada y la llovizna para ella sola. Ondulando, vibrando y estremeciéndose al caminar como si fuera una hoja en la brisa primaveral. Mientras tanto, aguardo atrapado en esta prisión del lado de acá, y los ojos, mis ojos que tratan de armar otra escena a su cruel antojo…<br />
Ahora ella se jala la blusa desde su ajustada cintura, (una hermosa blusa blanca con trazos color violeta, que le oprime con firmeza los pechos), y de repente posa su mirada en mi ventana, con cierto pudor, al percibir mi presencia que le escamotea un instante de vida sin su consentimiento.<br />
Por mi parte, como me sobra el tiempo para este juego de las miradas, observo que en medio de una pausa se acomoda el pelo en una actitud de nervioso decoro. Me digo lo bueno que sería conocerla, intimar un rato con ella en la mesa de un café, que nuestras palabras -por ejemplo-, logren enredarse en una conversación acerca de lo que hacemos o dejamos de hacer a diario en nuestras vidas.<br />
Esto para comenzar. Luego, las frases seguramente seguirán otros caminos, y así sucesivamente, porque una cosa lleva a la otra. Y como mejor que decir es hacer… me pongo en marcha aceleradamente.<br />
Bajo las escaleras que me separan de esa húmeda y pertinaz llovizna de otoño, me acomodo los pelos hirsutos en la cabeza, cruzo la calle abotonándome la arrugada camisa, y estoy allí, sintiendo esa sensación que me invade siempre al otro lado de la calle; esa liberación repentina del pecho que se saborea como una pequeña victoria personal.<br />
De la muchacha ahora distingo su pelo rubio, tal vez teñido, y sus hombros pronunciados sobre una espalda marcadamente adolescente. Avanzo un poco más para encontrar un rostro de rasgos cincelados, una blanca piel sin mácula, la boca roja entreabierta en un gesto de sorpresa. Todo podría resolverse así, en ese instante íntimo y fugaz del precario encuentro, pero terminará armándose con total independencia de mi voluntad, y en otro escenario desconocido.<br />
-¿Qué estás haciendo? -hablaba solamente para mí con esa voz deliciosa, y me maravillé de que así lo hiciera.<br />
-Nada, paseo -dije, pensando que aquello podría llegar a funcionar-. Tratando de conocerte, -rematé como pude, rompiendo la frialdad del primer instante. Ella sin mirarme, tal vez con nuevos miedos mezclados con una creciente vergüenza, se precipita repentinamente en una casa, presumo que es la suya. Yo acercándome como un intruso, como una sombra deslizada, estoy a un metro… ahora a quince centímetros… tal vez cinco, esperando una posible palabra suya. Y como única respuesta inicia una loca y atolondrada carrera por aquel pasillo oscuro e interminable.<br />
Luego, tras mis varios intentos de articular algo coherente, que rematan con frases fallidas agolpándose desordenadamente en mi boca, ahora se viene a sumar la aparición de un hombrecito flaco, improvisado actor en la situación, mostrándose vulgarmente amenazante. Yo, en vano tratando de explicarle toda esta cuestión acerca del otro lado de la calle.<br />
Y nada… no hay caso; no entienden ni jota.<br />
Creo que pego un fuerte grito de impaciencia o es ella quien vocifera por detrás del hombrecito, con una voz traspasada por el miedo.<br />
Ahora me disparan en la cara como pesadas oleadas de cólera, moviéndose inquietos, decidiendo (o soy yo el que decido por ellos y no lo saben); y el minúsculo hombre que avanza y me mira, me mira y avanza queriendo aplastarme sin éxito. Ella, con justificada desazón reteniéndolo firmemente del brazo para preservarlo, porque ya intuye mi rápida reacción; quiere hablar y no puede, acallada por el miedo y la indefensión que crece en su interior.<br />
Luego, un torbellino inesperado de imágenes sin conexión, como cuadros dislocados que arman toda la acción de un rompecabezas inquietante. Yo jadeando frente a ellos dos, teniendo la sensación de caer abruptamente, o tal vez sean ellos los que caen empujados por mí, aunque todo ese escenario parece darse vuelta, poniéndose cabeza abajo. Y ahora el mareo, el completo e insistente mareo que trato de dominar como puedo. Cierro mis ojos para no mirar más. Me resisto a quedar envuelto en ese vértigo inacabable, y descubro que estoy involucrado en un juego inusual que se define por su propia cuenta. Delante de mis ojos que se niegan a verlo todo, a seguir mirando, a ser testigos y cómplices a la vez. A ser simplemente unos ojos&#8230;<br />
Busco la salida. Afuera nadie. Por fin, digo por fin porque toda cosa debe tener su fin, y ésta lo tiene, con la lluvia abofeteándome la cara, la fría lluvia de otoño que restalla sobre el pavimento de la calle desierta.</p>
<p>Transcurrieron largos días, tal vez semanas, en realidad no puedo precisarlo. Ahora estoy en mi cuarto, del lado de acá y a salvo de los demás. Los enfermeros y los médicos dicen que me protegen de mí mismo y de mi abstinencia por la heroína.<br />
Viven toda el día preguntándome cómo hice para escapar, por dónde salí de la clínica.<br />
No lo recuerdo. De aquellas horas quedó solamente un agujero, y me consuelo diciéndoles que nadie puede relatar un agujero; (los agujeros son la suma de toda la incertidumbre), y me río de mis propias ocurrencias.<br />
Lo único que recuerdo es que alguna vez yo también quise ser un médico. Pero mi padre se reía de mí como un loco, se burlaba y me llamaba estúpido, y me mandaba repetidamente a buscarle sus vasos de vino a la mugrosa cocina. Murió de cáncer a los cuarenta y ocho años&#8230; creo, sino eran 49. Me alegró mucho su muerte, fue como una liberación. Nunca supe si yo tuve algo que ver con ese suceso&#8230;<br />
Hoy estoy tranquilo pese a todo. Y especialmente, pese a que de a ratos siguen desfilando personas por enfrente, y continúa lloviendo como no llovía desde los tiempos del diluvio universal. Todo eso me preocupa.<br />
Con cierto alivio escribo estas páginas tratando de disolver una angustia espesa, tibia, repugnante, que baja lentamente por mi garganta hasta asentarse en mi estómago.</p>
<p>Una y otra vez leo en silencio las mismas noticias en un diario que un médico se dejó olvidado sobre la mesa. Gracias a su olvido pude enterarme del crimen de una pareja vecina… cosas que siempre ocurren al otro lado de esta calle.<br />
Luis Soto</p>


<p>No hay Posts relacionados.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.luissoto.com.ar/?feed=rss2&amp;p=78</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Nunca apuestes tu cabeza al diablo. Cuento de Terror.</title>
		<link>http://www.luissoto.com.ar/?p=74</link>
		<comments>http://www.luissoto.com.ar/?p=74#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 19 Oct 2009 01:50:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[General]]></category>

		<category><![CDATA[descarga de cuentos]]></category>

		<category><![CDATA[cuentos de terror]]></category>

		<category><![CDATA[Edgar Allan Poe]]></category>

		<category><![CDATA[Luis Soto]]></category>

		<category><![CDATA[Nunca apuestes tu cabeza al diablo]]></category>

		<category><![CDATA[suspenso]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.luissoto.com.ar/?p=74</guid>
		<description><![CDATA[Cuento inspirado en un relato de E. Allan Poe
La Señora Vonn Ratten era una vieja ricachona y desabrida.
Poseía tanto dinero como arrugas y pelos llevaba en su deplorable cuerpo obsoleto, debajo de las delicadas y costosas telas de sus vestidos. Su única fórmula para el éxito habría sido casarse cada vez con un hombre más [...]


No hay Posts relacionados.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Cuento inspirado en un relato de E. Allan Poe</strong></p>
<p>La Señora Vonn Ratten era una vieja ricachona y desabrida.<br />
Poseía tanto dinero como arrugas y pelos llevaba en su deplorable cuerpo obsoleto, debajo de las delicadas y costosas telas de sus vestidos. Su única fórmula para el éxito habría sido casarse cada vez con un hombre más rico y esperar su muerte. Tras el deceso del último desdichado, recibió su cuantiosa fortuna. Poseía docenas de casas fastuosas en varias ciudades del mundo, campos, decenas de autos costosos, aviones y yates. Gozó de una envidiable posición durante más de 15 años de su vida, pero en ese tiempo ningún hombre llegó a fijarse en ella, excepto su séquito de serviles mercenarios, que tenían el deber inexorable de custodiarla a sol y a sombra.<br />
Su delirio obsesivo la llevaba a creer que mientras pudiera tener un amplio control sobre las cosas y las personas, nunca le acontecería ninguna desdicha. Por esta razón tampoco se le acercaba nadie, ni poseía amigos confiables, debido a esa obsesión por el control, aún en los detalles más insignificantes.<br />
Su carácter deplorable y violento era públicamente justificado como una excentricidad de millonaria, pero en realidad era el producto de una profunda y secreta insatisfacción. Sus ansias de poderío no conocían límites.<br />
Un día, un extraño sujeto se presentó en sus oficinas&#8230; </p>
<p><span id="more-74"></span></p>
<p style="text-align: left;">De ropaje oscuro, manchado y levemente raído, a pesar de ello tenía el cuerpo sólido, y exhibía un rostro delgado y distinguido. Su mirada de ojos negros y profundos perturbó bastante a la secretaria de la Señora Von Ratten, que introdujo al visitante en un largo cuestionario antes de siquiera anunciarlo a su jefa. El desconocido, haciendo alarde de una profunda cultura y dicción, respondió más que con soltura cada pregunta y convenció a la empleada de que aquel encuentro valdría la pena.<br />
-Un caballero llamado Sánatas dice conocerla y pide entrevistarse con Usted, Señora Von Ratten. -Anunció a través del aparato intercomunicador. El visitante miraba fijamente la luz del sol, llena de motas de polvo, que se filtraba por el cristal reforzado de un tragaluz en el techo.<br />
-Sánatas -repitió la descascarada voz de la señora Von Ratten, que se enderezaba en su sillón- su nombre me resulta ligeramente familiar&#8230; aunque no sé quién es. Llame a un guardia de seguridad y hágalo pasar.<br />
A la señora Von Ratten le fastidiaban esas visitas sorpresivas e injustificadas porque medía su tiempo en oro. El visitante ingresó acompañado de un fornido y mudo custodio y avanzó con paso ligero. Tenía un andar extraño, casi no tocaba el suelo al caminar. Ella se puso de pié tras el lujoso escritorio artesanalmente labrado y le extendió la ajada mano. Sánatas se quedó de pie frente a ella y besó su mano.<br />
-Encantado- dijo.<br />
-Usted dirá qué lo trae por aquí. -Acotó la señora y se dejó caer en su sillón con aire expectante, contemplando a la extraña figura.<br />
-Sepa que he recorrido una larga distancia en la última semana para llegar hasta Usted antes de que sea demasiado tarde. Puede que mi pedido le resulte antojadizo, pero puedo probar que es justo, y me corresponde formularlo.<br />
La señora Von Ratten se irguió en su sillón y frunció el entrecejo.<br />
-He venido por mi parte – dijo el extraño.<br />
-¿Qué quiere decir con eso?<br />
- Quiero decir, exactamente, que reclamo parte de su fortuna antes de que usted abandone este mundo.<br />
-Creo que no nos conocemos señor Sánatas. Y no pienso dejar este mundo todavía, menos aún repartir mis riquezas con un absoluto desconocido. A propósito, ¿es usted griego acaso?<br />
-No soy griego, señora, si es lo único que usted quiere saber de mí. Pero puedo hablarle de otras cosas más íntimas, más suyas, no tan gratas para sus oídos.<br />
-¿De qué cosas me habla?- reclamó con extrañeza la mujer, y subiendo un poco el tono de su voz.<br />
-¿Recuerda esa noche de un veinte de octubre en que usted se encontraba muy ofuscada por las infidelidades de su primer esposo y se prosuso ponerle fin? Yo estaba allí. ¿Y esa tarde en que decidió dejar de ser la sirvienta de su segundo marido, y pensó en conducir todas sus empresas aliada a sus tradicionales adversarios, noticia que le provocó un infarto a su infortunado esposo?<br />
-¡Basta! -La señora Von Ratten golpeó ruidosamente el escritorio con la palma de su añosa mano, que a pesar de ello mostraba un ligero temblor.<br />
-También estuve allí&#8230; –acotó Sánatas.<br />
-Ha ido usted demasiado lejos. -Levantó su mano señalando la puerta.- ¡Guardia! Saque a este impostor inmediatamente de mi vista. Apuesto mi cabeza que nunca en la vida me ha visto&#8230;<br />
-Trato hecho- dijo el oscuro personaje.<br />
El custodio se abalanzó sobre él pero el desconocido lo detuvo levantando apenas su mano derecha y diciendo que podría salir solo. Se retiró como vino, sigilosamente.<br />
Transcurrieron los meses y todo mundo pareció olvidarse del confuso suceso. Pero al cabo de un año las empresas de la señora Von Ratten comenzaron a dar quebrantos. De ser una de las mujeres más acaudaladas del mundo, se convirtió en una empresaria permanentemente preocupada por no perderlo todo. Terminó vendiendo sus obras de arte en subastas de Londres y Nueva York, y no todas fueron compradas, ni las que fueron compradas sirvieron para compensar sus enormes pérdidas materiales. Su vasto imperio se desmoronaba aceleradamente y a ojos vista. No dormía, apenas probaba bocado, llamaba a otros empresarios buscando ayuda o consejo, y no encontraba la respuesta a su fracaso.<br />
Una tarde debió abandonar precipitadamente su oficina por sentirse aquejada de un violento espasmo en el abdomen, producto de los repetidos disgustos. La limousina estaba detenida frente al edifico de la empresa, y ella cerraba la puerta del vehículo cuando su secretaria salía gritando y agitando las manos para llamarle la atención. La señora Von Ratten entreabrió levemente la ventanilla para escuchar el mensaje de último momento.<br />
-Un hombre llamado Sánatas llamó por teléfono y dice que se baje del auto ahora mismo, que le dará otra oportunidad.<br />
La mujer no alcanzaba a entender las palabras, estaba muy vieja y escuchaba cada vez menos. Bajó aún más el vidrio de la ventanilla y asomó la cabeza.<br />
-¿Quién? -preguntó, y aquél fue el último vocablo que alguien escucharía de su amargos labios, porque un conductor alcoholizado que no pudo controlar su vehículo, terminó por estrellarse contra la parte trasera del coche de la Señora Von Ratten.<br />
Su cabeza rodó varios metros por la calle. La secretaria estalló en gritos y llanto, en una mezcla de horror e histeria incontenible.<br />
Los ojos de la señora Von Ratten se habían librado para siempre de sus ambiciones y apetitos. Ahora se hallaban fijos en una oscura figura de rostro familiar que se aproximaba reprimiendo una sonrisa.<br />
Alrededor, ya se agolpaban decenas de curiosos. Esos que nunca faltan cuando acontece un accidente y la sangre fluye libremente.</p>


<p>No hay Posts relacionados.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.luissoto.com.ar/?feed=rss2&amp;p=74</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Un maestro del terror</title>
		<link>http://www.luissoto.com.ar/?p=67</link>
		<comments>http://www.luissoto.com.ar/?p=67#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Oct 2009 17:14:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Comentarios]]></category>

		<category><![CDATA[General]]></category>

		<category><![CDATA[Otros Autores]]></category>

		<category><![CDATA[Videos]]></category>

		<category><![CDATA[descarga de cuentos]]></category>

		<category><![CDATA[Alberto Laiseca]]></category>

		<category><![CDATA[Ciudad de Arena]]></category>

		<category><![CDATA[Edgar Allan Poe]]></category>

		<category><![CDATA[Encuentro del Genero fantastico]]></category>

		<category><![CDATA[Facultad de Filosofía y Letras de la UBA]]></category>

		<category><![CDATA[Youtube]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.luissoto.com.ar/?p=67</guid>
		<description><![CDATA[En oportunidad de haber sido invitado al 4° Encuentro Argentino de Género Fantástico Organizado por la Fundación Ciudad Arena el Sábado 4 de noviembre del 2006, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, tuve la oportunidad de apreciar a un maestro del género terror. Su exposición se llamaba simplemente ALBERTO LAISECA  [...]


No hay Posts relacionados.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En oportunidad de haber sido invitado al 4° Encuentro Argentino de <strong>Género Fantástico</strong> Organizado por la <strong>Fundación Ciudad Arena</strong> el Sábado 4 de noviembre del 2006, en la <strong>Facultad de Filosofía y Letras de la UBA</strong>, tuve la oportunidad de apreciar a un maestro del <strong>género terror</strong>. Su exposición se llamaba simplemente <strong>ALBERTO LAISECA  - Cuentos de Terror</strong>. Hasta ese día conocía a <strong>Laiseca</strong> por su obra Los Soria, y algunos cuentos. Pero desconocía por completo su extraordinaria faceta como narrador oral.<br />
Tal es así, que en un aula 108 de la facultad, se congregaron alrededor de 200 personas, para escucharlo relatar una historia acerca de un lobo domesticado&#8230;<br />
Recuerdo que aún retumban en mis oídos <strong>los aullidos del lobo</strong>, porque en un ejercicio magistral del relato hablado, <strong>Laiseca</strong> gruñía, aullaba como un lobo en medio de su <strong>relato</strong>.<br />
En su homenaje dejo aquí un <strong>cuento EL CORAZON DELATOR DE EDGAR ALLAN POE </strong> narrado por este <strong>maestro del terror</strong>:<br />
<center><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/qWGKr2D9K1E&#038;hl=es&#038;fs=1&#038;"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/qWGKr2D9K1E&#038;hl=es&#038;fs=1&#038;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></center></p>


<p>No hay Posts relacionados.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.luissoto.com.ar/?feed=rss2&amp;p=67</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Mensaje en la Piedra en Youtube</title>
		<link>http://www.luissoto.com.ar/?p=51</link>
		<comments>http://www.luissoto.com.ar/?p=51#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2009 17:27:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[General]]></category>

		<category><![CDATA[Videos]]></category>

		<category><![CDATA[mensaje en la piedra]]></category>

		<category><![CDATA[Video]]></category>

		<category><![CDATA[Youtube]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.luissoto.com.ar/?p=51</guid>
		<description><![CDATA[Aqui está el link al video presentación con musica incluída de Mensaje en la Piedra en el sitio Youtube.



No hay Posts relacionados.


No hay Posts relacionados.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Aqui está el link al <strong>video presentación</strong> con musica incluída de <strong>Mensaje en la Piedra</strong> en el sitio <strong>Youtube</strong>.<br />
<center><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/CkLkLBzFtYs&#038;hl=es&#038;fs=1"><param name="allowFullScreen" value="true"><param name="allowscriptaccess" value="always"><embed src="http://www.youtube.com/v/CkLkLBzFtYs&#038;hl=es&#038;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></center></p>


<p>No hay Posts relacionados.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.luissoto.com.ar/?feed=rss2&amp;p=51</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Descarga de Cuentos de Terror</title>
		<link>http://www.luissoto.com.ar/?p=43</link>
		<comments>http://www.luissoto.com.ar/?p=43#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2009 17:21:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[General]]></category>

		<category><![CDATA[descarga de cuentos]]></category>

		<category><![CDATA[textos]]></category>

		<category><![CDATA[casi un angel]]></category>

		<category><![CDATA[cuentos de terror]]></category>

		<category><![CDATA[ebook]]></category>

		<category><![CDATA[editorial]]></category>

		<category><![CDATA[legiones de la noche]]></category>

		<category><![CDATA[Letras Negras]]></category>

		<category><![CDATA[Luis Soto]]></category>

		<category><![CDATA[ochopatas]]></category>

		<category><![CDATA[relatos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.luissoto.com.ar/?p=43</guid>
		<description><![CDATA[Desde este link más abajo puedes bajarte dos cuentos de terror de Luis Soto, en formato de archivo Adobe PDF. Se trata de Casi un angel y Ochopatas, cuentos pertenecientes a su libro aún no publicado en papel Legiones de la Noche, pero sí editado en el 2004 en formato ebook por la editorial virtual [...]


No hay Posts relacionados.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Desde este link más abajo puedes bajarte dos cuentos de terror de Luis Soto, en formato de archivo Adobe PDF. Se trata de <strong>Casi un angel</strong> y <strong>Ochopatas</strong>, cuentos pertenecientes a su libro aún no publicado en papel <strong>Legiones de la Noche</strong>, pero sí editado en el 2004 en formato <strong>ebook</strong> por la <strong>editorial</strong> virtual <strong>LETRAS NEGRAS</strong>.</p>
<p><a href="http://www.luissoto.com.ar/cuentos.pdf" target="blank"><strong>DESCARGA DE CUENTOS DE TERROR</strong></a></p>


<p>No hay Posts relacionados.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.luissoto.com.ar/?feed=rss2&amp;p=43</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>La literatura de terror - Reportaje de RCN- Colombia</title>
		<link>http://www.luissoto.com.ar/?p=35</link>
		<comments>http://www.luissoto.com.ar/?p=35#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2009 17:02:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Comentarios]]></category>

		<category><![CDATA[General]]></category>

		<category><![CDATA[colombia]]></category>

		<category><![CDATA[entrevista]]></category>

		<category><![CDATA[literatura de terror]]></category>

		<category><![CDATA[presentacion]]></category>

		<category><![CDATA[RCN]]></category>

		<category><![CDATA[reportaje]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.luissoto.com.ar/?p=35</guid>
		<description><![CDATA[Un tema de nuestro tiempo -
Reportaje en el programa &#8220;Nuestro Tiempo&#8221;. Reportaje realizado por Juan Manuel Ruiz, periodista y escritor colombiano. Director del programa NUESTRO TIEMPO, para RCN DE Colombia, la más importante cadena radial de ese país.
Tema: la novela de terror en el mundo, en américa latina, y su vigencia.
Puede acceder a la entrevista [...]


No hay Posts relacionados.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Un tema de nuestro tiempo -<br />
<strong>Reportaje</strong> en el programa &#8220;Nuestro Tiempo&#8221;. Reportaje realizado por Juan Manuel Ruiz, periodista y escritor colombiano. Director del programa <strong>NUESTRO TIEMPO</strong>, para <strong>RCN DE Colombia</strong>, la más importante cadena radial de ese país.<br />
Tema: la <strong>novela de terror</strong> en el mundo, en américa latina, y su vigencia.</p>
<p>Puede acceder a la entrevista desde este link, comienza en el minuto 18 del programa y dura aproximadamente 20 minutos. Fue en directo un día jueves a las 10 de la mañana.<br />
<a href="http://www.rcnradio.com/noticia.php3?nt=22126" target="_blank"><img src="http://www.luissoto.com.ar/wp-content/uploads/2009/09/logo_rcnradio.gif" alt="Radio RCN" title="Radio RCN" width="125" height="105" class="aligncenter size-full wp-image-37" /></a></p>


<p>No hay Posts relacionados.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.luissoto.com.ar/?feed=rss2&amp;p=35</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>MARTIN GIANOLA presenta MENSAJE EN LA PIEDRA</title>
		<link>http://www.luissoto.com.ar/?p=16</link>
		<comments>http://www.luissoto.com.ar/?p=16#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2009 16:20:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Comentarios]]></category>

		<category><![CDATA[General]]></category>

		<category><![CDATA[actor]]></category>

		<category><![CDATA[autor]]></category>

		<category><![CDATA[conspiración]]></category>

		<category><![CDATA[dramaturgo]]></category>

		<category><![CDATA[Martin Gianola]]></category>

		<category><![CDATA[presentacion]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.luissoto.com.ar/?p=16</guid>
		<description><![CDATA[
Martín Gianola, Actor de teatro y televisón.  Guionista de ATC, Co-autor del ciclo televisivo AUTOESTIMA - Historias sobre ruedas, Autor de episodios del ciclo televisivo UN CORTADO:  HISTORIAS DE CAFÉ.  Integrante fijo del equipo autoral, autor de obras de teatro y guiones cinematográficos.  En un articulo del diario LA NACION del 10 de febrero de [...]


No hay Posts relacionados.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.luissoto.com.ar/wp-content/uploads/2009/09/dsc_0219.jpg" alt="" title="" width="137" height="174" class="aligncenter size-full wp-image-19" /><br />
Martín Gianola, Actor de teatro y televisón.  Guionista de ATC, Co-autor del ciclo televisivo AUTOESTIMA - Historias sobre ruedas, Autor de episodios del ciclo televisivo UN CORTADO:  HISTORIAS DE CAFÉ.  Integrante fijo del equipo autoral, autor de obras de teatro y guiones cinematográficos.  En un articulo del diario LA NACION del 10 de febrero de 2007 se lo destaca como Nuevo dramaturgo.  &#8220;Martín Gianola ganó cierto prestigio por sus trabajos como actor y guionista en televisión.  Esta temporada dará a conocer su obra El atelier , el primer texto propio que decide poner en escena.  Lo producirá María Laura Olivera.&#8221;</p>
<p><strong>Comenta Mensaje en la Piedra:</strong></p>
<p><strong>La conspiración es tan grande como la verdad que intenta ocultar&#8230;</strong></p>
<p><span id="more-16"></span></p>
<p>La conspiración es tan grande como la verdad que intenta ocultar. Es tan poderosa como el conjunto de naciones y culturas que la integran a través del misterioso y letal “Proyecto Torre de Babel”.</p>
<p>¿Qué secreto podría ser tan imperante acallar?  ¿Qué estructuras de poder se verían diseminadas y derrotadas ante la realidad inapelable del contenido del cofre de metal?  “Mensaje en la piedra” es la furtiva invitación de Matías Klein, un involuntario iniciado, a descubrir los secretos del origen del hombre y su cultura. Pero no la filtrada versión de los libros de historia y la estructurada cultura occidental, sino la verdadera, esa que puede reconstruirse a través de inteligentes miradas y detalladas lecturas de libros sagrados y tradiciones folklóricas.<br />
La verdad oculta en mensajes acallados durante siglos.</p>
<p>En este viaje, el lector descubrirá que no hay héroe capaz de enfrentar a un enemigo tan poderoso como el miedo del hombre y se verá él mismo, de pié en una orilla del río observando pasar las corrientes del tiempo y las explicaciones religiosas y culturales a las preguntas primarias de todo ser. ¿Quiénes somos? ¿De donde venimos? ¿Hacia donde vamos?</p>
<p>Luis Soto nos lleva de la mano por un túnel oscuro y laberíntico, por cuevas milenarias y planetas agonizantes. Analizando las palabras de los más populares libros sagrados e internándonos en la espesura de selvas vírgenes y amenazantes. “Mensaje en la piedra” es una novela de misterio, impregnada de información veráz y de una imaginación privilegiada, y esta es la combinación que la lleva a ser tan inesperada y asombrosa como el contenido de los hallazgos arqueológicos que se describen en su recorrido.&#8221;</p>


<p>No hay Posts relacionados.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.luissoto.com.ar/?feed=rss2&amp;p=16</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>El tiempo como protagonista de sus relatos</title>
		<link>http://www.luissoto.com.ar/?p=12</link>
		<comments>http://www.luissoto.com.ar/?p=12#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2009 16:06:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Comentarios]]></category>

		<category><![CDATA[General]]></category>

		<category><![CDATA[Cuentos de amor de locura y de muerte]]></category>

		<category><![CDATA[Gerardo Bloomerfield]]></category>

		<category><![CDATA[Horacio Quiroga]]></category>

		<category><![CDATA[Letras Negras]]></category>

		<category><![CDATA[relatos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.luissoto.com.ar/?p=12</guid>
		<description><![CDATA[Luis  Soto tiene la capacidad de transformar al tiempo en el protagonista vivo y amenazante de cada uno de sus relatos,  ejerce la magia de convertir pequeños sucesos cotidianos en angustiosos episodios de locura que causan un total desasosiego al lector.
Desde los  Cuentos de amor, locura y muerte de Horacio Quiroga, que no sentía [...]


No hay Posts relacionados.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Luis  Soto</strong> tiene la capacidad de transformar al tiempo en el protagonista vivo y amenazante de cada uno de sus <strong>relatos</strong>,  ejerce la magia de convertir pequeños sucesos cotidianos en angustiosos episodios de locura que causan un total desasosiego al lector.</p>
<p>Desde los  <strong>Cuentos de amor, locura y muerte</strong> de <strong>Horacio Quiroga</strong>, que no sentía cada palabra de un <strong>relato</strong> transformarse malévolamente en un segundo eterno,  parte de una eternidad sofocante en la cual el final mas que con sorpresa&#8230;  es recibido con el alivio de un despertar.</p>
<p><strong>Gerardo Bloomerfield</strong> (<strong>Letras Negras</strong>,  Monterrey - Méjico,  2004)</p>


<p>No hay Posts relacionados.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.luissoto.com.ar/?feed=rss2&amp;p=12</wfw:commentRss>
		</item>
	</channel>
</rss>
